Me falta un poco el aire que soplaba, o simplemente tu espalda blanca. Y ese reloj ya no andaba, de mañana, tarde, siempre se paraba. Como yo, ella te miraba.
Nunca lloraré por ti, a pesar de lo que un tiempo fui, no, no.
Sí, lo admito alguna vez te pienso pero no me tocas más.
Sólo que pensaba lo inútil que es desvariar y creer que estoy bien cuando es invierno pero tú no me das tu amor constante, no me abrazas y repites que soy grande. Me recuerdas que revivo en muchas cosas, casas, viajes, coches, libros, páginas de diario, que aún si ya no valgo nada por lo menos yo te permito caminar, y si quieres te regalo sol y mar. Excusas, sabes, no quisiera, molestar, ¿pero cómo esto puede acabar? No me lo puedo explicar, yo no lo puedo explicar.
La negra noche, la luna llena, nos ofrecían sólo un poco de atmósfera. Yo lo amo todavía. Cada detalle es aire que me falta y estoy así es por la primavera. Pero sé que es una excusa, no, no.
Sólo que pensaba lo inútil que es desvariar y creer que estoy bien cuando es invierno pero tú no me das tu amor constante, no me abrazas y repites que soy grande. Me recuerdas que revivo en muchas cosas, casas, viajes, coches, libros, páginas de diario, que aún si ya no valgo nada por lo menos yo te permito caminar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, dejá tu nombre y evitemos todo tipo de ofensa.
Amén